DECLARACIÓN DE GUERRA REMIX

El Ningunismo es manco, no mete la mano en la lata, y se caga en la derecha y en la izquierda.

Es obvio que el sistema sólo emite basura y la gente adora comerla.
Señoras y señores, cuando se asume la ética y la estética de la democracia, el Estado y “el sistema” sostenido por él tiene que ser avalado democráticamente.

Opinión + Expresión = Democracia.

Entendiendo a la democracia como el consenso expresado de lo que opina la mayoría; encontramos un pequeño problema en la ecuación: La gente hace tiempo que no decide lo que piensa.

Sin alternativas, no hay democracia, sólo imperio. Extraño resulta que aún algún homo-social crea que está desarrollando a sus hijos plenamente en el monopolio democrático.

Todo procedimiento es bueno para la imposición del referente privilegiado y de un orden que nos venden como indispensable para nuestra supervivencia y necesidades.

Hay que optar, “nacional, internacional, europeo, sudaca, social, interpersonal, sexual, gastronómico, ecológico, tóxico, futbolero, obrero, peronista, izquierdista, radical, artista, oficinista, modelo, perdedor, etc.”. Primero definirse por un disfraz social y luego entrar en la fiesta de la segmentación y la estandarización.

Existe un “sistema” o como quieran llamar al meta-paradigma que engloba el mundo.

No hay mas “comunismo” ni “capitalismo”, nunca hubo “anarquismo”, y el “existencialismo” y el “liberalismo” nacieron muertos. Sólo quedan en pie, la generación X de las ideologías: el Consumismo, el Mediatismo y el Fanatismo.

Estamos en un gobierno nefastamente absolutista y teocrático y ni siquiera tiene a bien mostrarse como tal.

Vivimos dependientes de una falsa teología de la ilusión, que para tranquilidad del cliente (el Gran Consumidor) usan los medios para vender basura que tranquilice y sumerja a la gente en un sueño subreptil.

El instrumento fundamental para la imposición de una opinión consensuada lo aporta “El Gran Hermano” diseñado por Orwell, que no es otro que el poder comunicacional que a través de la concentración y uniformidad está en condiciones de imponer consenso impidiendo que haya mensajes alternativos.

En este campo, todo mensaje alternativo parece desestabilizador, culpable, grosero, desde la perspectiva del mercado totalitario donde los más variados estuches están ocupados por el mismo contenido.

El sistema tras una fachada de orden económico y de “momentos Kodak” nos quiere introducir un “Just do it” que nos guíe a un éxito prefabricado, a una búsqueda de ídolos de cartón.

Mientras los machos alfa, en sus vorágines de histeria, ansiedad, incertidumbre y miedo, siguen preocupados por lo apasionante del fútbol, una juventud se está alzando, en un plan que no entra en ningún análisis de mercado, porque su “target” no nos alcanza… Esto no es anarquismo, ni comunismo, no es asamblea política, ni piquete, ni ninguno de esos placebos para mantener el virus social. El propósito y la intención de este movimiento es la de ser un factor rejuvenecedor del consenso, sin ser por eso vampirizado de sus energías creativas por el mismo consenso del imaginario de los zombies que nos rodean.

Señoras, señores y andróginos varios… Este es el momento del alzamiento, de la insurrección por y para el despertar de nuestras mentes. Esto es el NINGUNISMO.




Roy Khalidbahn